"El solitario escape que guardas bajo tu brillante abrigo de cuero no es la puerta al éxito," -Me dijo con una sonrisa burlona el vampiro- "sino una ventana visualizando el paraiso, cerrada".
La ensangrentada boca de la criatura, adviertiendome de mis desiciones, no logró detenerme. Esa noche caí en mi alcoba, arinconado entre las sombras, mi mejor amigo en mis manos lentamente seducía mis venas.
~Rafael Benavides / 14 de Julio 2009~
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario